Trinidad, Sancti Spíritus.
Descripción y Renta de casas de alquiler.

Trinidad, Sancti Spíritus




Como detenida en el tiempo, Trinidad regala al visitante los extraordinarios encantos de una vivaz ciudad-museo enclavada entre el mar y la montaña. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1988, la antigua Villa de la Santísima Trinidad -fundada en el siglo XVI- constituye, sin duda, una joya arquitectónica colonial de Cuba y América. Unidos a valores históricos y culturales del territorio, los atractivos de la zona montañosa del Escambray, las playas y las bellezas de sus fondos marinos, así como la hospitalidad de la gente, singularizan esta región y cada uno de los sitios que vale la pena visitar.

En Trinidad convergen atributos turísticos de interés histórico-cultural apreciables, tanto en la ciudad como en el Valle de los Ingenios, declarado también por la UNESCO, Patrimonio de la Humanidad.

Los siglos XVIII, XIX y los primeros años del XX están presentes en estilos constructivos y decoraciones de añejas casas señoriales, algunas de las cuales constituyen hoy atractivos e interesantes museos, varios de ellos localizados en torno a la Plaza Mayor, trazada desde la fundación de la villa.

Trinidad fue una de las primeras siete villas fundadas entre 1512 y 1514. Generalmente, se cita el año 1514 como fecha de la fundación por Diego Velásquez en las márgenes de la Bahía de Jagua, donde hoy se encuentra Cienfuegos, pero fue trasladada meses después hacia su lugar definitivo por problemas estratégicos. La comunidad de indios que allí vivía les servirían como esclavos a los españoles para explotar unas pequeñas minas de oro que también se hallaban cerca. En 1514, quedó definitivamente establecida la Villa de la Santísima Trinidad. La ceremonia de fundación se llevo a cabo en la Plazuela del Jigüe. Allí aún se ve una antigua cruz de madera y un jigüe pequeño.
Trinidad fue fundada con el nombre de “La Trinidad”, en honor del pueblo natal de Diego Velázquez en Cuellar, Segovia. Así se llamaba la parroquia de su pueblo y así quiso ponerle a la tercera villa fundada por él.

La Iglesia Parroquial existió con Vicario y libros de asientos de bautizos desde 1585. Al pie de la Barranca del Río existió una rústica choza, al lado, una piedra o pilar con una Cruz, que colocó, en los primeros tiempos de la colonización, un Fraile trinitario de nacimiento, llamado Nazario, dando origen esto a la Ermita de la Cruz de la Piedad.

Después de varias tormentas que causaron daños severos dan cuenta del naufragio ocurrido en las costas de Trinidad al Capitán Pantoja y del huracán que presenció dicho cronista, sabiéndose por su relato, que al siguiente día del desastre, la Iglesia quedó en el suelo. En 1702, la iglesia parroquial Santísima Trinidad fue saqueada por el pirata inglés Carlos Gant.

Después de la ultima destrucción, dícese se encendió, los ricos aportaron una suma de dinero para que se construyera una nueva iglesia que es la que existe hoy en día en la Plaza Mayor la cual no fue construida completa, ya que la misma no posee ni campanas ni torres porque la campana que se usaba era la del convento de San Francisco de Asís sustituta de las actividades parroquiales que actualmente es el Museo de la Lucha Contra Bandidos.

También se construyeron dos ermitas que actualmente están en ruina pero van a ser restauradas. Una es la ermita de la Popa de Barco que marca un extraordinaria historia, mitos y leyendas de la época. Se dice fue usada como defensa ya que tenía cañones para la defensa de la ciudad, dicen que van a construir un hotel. Por la parte de trasera un poco más distante se encuentra una cueva, que es un cueva de verdad convertida en discoteca que se llama Carlos Ayala, un nombre muy mal empleado porque dicen que un hombre que atraparon dentro ella había mató a una niña la cual nunca apareció, ese hombre era de apellido Ayala. Según cuentan.

Más arriba está la vigía, una construcción también en ruinas. Después se construyó la iglesia de Santa Ana también en ruinas y en proyectos de restauración y después la Iglesia de Paula, la cual está en el Parque Central que no es lo mismo que la plaza mayor. Que fue construida ya con la ampliación de la ciudad.

Trinidad fue una de las principales ciudades productoras de azúcar del país. Las familias que poseían los ingenios eran tan ricas que mandaban a comprar sus ropas, sus muebles, sus adornos, a Europa o Asia. Construyeron no solo hermosas haciendas, sino casas coloniales de increíble valor histórico que hoy en día se conservan. Sus puntales altos con sus arcos decorados y sus ventanas gigantescas para poder dejar correr el aire. La sala que continúa al comedor con columnas divisorias y dando una amplitud y frescor en todas sus áreas. Los cuartos siempre a los lados y el amplio patio central lleno de cerámica, plantas, sillones y por último, la cocina y el baño, a cada lado del patio. Trinidad es sin lugar a duda una joya arquitectónica de Cuba.

Podemos poner como ejemplo:

Palacio del Conde Brunet
(Museo Romántico / Calle Fernando Hernández Echerri No. 52 esq a Simón Bolivar’).
Palacio Cantero
(Museo de Historia Municipal o Museo Municipal General / Calle Simón Bolívar e/ Francisco Gómez Toro y Gustavo Izquierdo.)
Casa de Saturnino Sánchez Iznaga
(Museo de Arquitectura / Calle Ripalda No. 83 e/ Rubén Martinez Villena y Fernando Hernández Echerri).
Hubo un periodo donde trinidad cayó en la más grande crisis siendo prácticamente despoblada como cuando pasó Hernán Cortés buscando hombres que lo ayudaran en la conquista de México y los hacendados se fueron yendo a otros destinos como Cienfuegos. Las casas empezaron a venderse, los muebles todo lo de valor trinidad estaba tocando fondo. El señor Ortíz, regidor de la ciudad, que vivió en la casa que hoy en día es el Museo de Arte. Este señor no estuvo de acuerdo protestando y compro todas las casas que actualmente están en los alrededores de la plaza mayor.

Hay más historias regadas, mitos y leyendas, como aquel hacendado rico que quiso decorar el piso de su hacienda con monedas de oro para demostrar su poder y riquezas y las autoridades dijeron que solo lo autorizaban si las ponía verticales para no pisar el rostro de Su Majestad. Se dice que enterró sus tesoros en las inmediaciones de su hacienda en el valle, matando a los cuatro esclavos escogidos para enterrarlo y así ser él el único que conociera el secreto.

El valle de los ingenios, es decir, al ingenio Manaca Iznaga, de los hermanos Iznaga que es monumento nacional. Ellos eran uno de los más ricos de la villa eran hacendados, esclavistas, cultivaban la caña de azúcar que en aquella época cuba casi que monopolizo ese mercado, uno de ellos mandó a construir una torre de vigía bien alta que en sus años fue la torre más alta de América y el Caribe en la cual los mayorales subían a lo más alto y vigilaban a los esclavos. También sonaban una campana para regir los horarios o para avisar si veían a algún esclavo escapar. El otro hermano. En su reverso mandó a construir un pozo tan profundo como el alto de la torre. Le digo pozo. Pero no es un pozo, es un aljibe porque no se encontró agua al escavar. Para mí eso es noticia. Allí se ven los barracones donde guardaban a los esclavos, digo los guardaban porque los esclavos eran herramientas ni siquiera eran animales. Hoy en día esos barracones son viviendas que los han acomodados para vivir desde hace años de años. Dicen que van a darle vivienda a esos lugareños para restaurar todas esos barracones y hacerlo museo, la casa de los Iznaga es ahora un restauran.

Sobre las playas de Trinidad…
Las playas de Trinidad están Ancon, Maria Aguilar y La Boca, que por cierto La Boca es una playa bastante sucia y contaminada, a diferencia de Ancon que es muy buena y Ma Aguilar. estos son sitios deliciosos que muestran, en todo su esplendor, el encanto de la naturaleza, pródiga en nuestro país. De todas estas playas, sobresale la de María Aguilar, con su mar azul incomparable, que está, además, con su nombre, envuelta en leyendas que refieren los lobos de mar ¿Quién fue María Aguilar? En el primitivo libro de asientos parroquiales, se lee textualmente, esta partida: "En veinte y cuatro días del mes de septiembre de ochenta y siete as. Bautizó el padre Sota, Cura y Vico. de esta ciud. de la Trind. a Alonso, hijo de Hiraldo Brabo y de María Aguilar fueron sus padrinos, Pedro de Soria y Beatriz Muñoz vez. de sta. deha. ciud. Pedro de la Sota.

Esa María Aguilar que la leyenda arrebuja en velos de tragedia, dejó tan hondo el recuerdo de su playa incomparable que, todavía en el año 1824, ese lugar era uno de los puertos de Trinidad