Historia El Malecón Habanero

16 June 2009, 09:02
Historia El Malecón Habanero.
Una costa rocosa, llena de inmundicias, con un sin número de zanjas abiertas en las rocas que partiendo de los fondos destartalados de las casas de la calle San Lázaro vertían sus excretas al mar, y cloacas abiertas que desembocaban por el centro de las calles transversales; añádanse depósitos de materiales, barracones de madera pomposamente llamados baños, charcos de agua, etc., eso era en los benditos tiempos coloniales lo que es hoy la magnífica "Avenida de Antonio Maceo" mundialmente conocida por el Malecón de La Habana.
Malecón Habanero

Así describía el ingeniero y arquitecto Eduardo Tella en la "Revista de la Sociedad Cubana de Ingenieros", la zona del litoral habanero antes de construirse nuestro flamante Malecón.
El primer tramo de esta magnífica obra se comenzó el 6 de mayo de 1901, por los ingenieros Mr.Mead y su ayudante Mr.Whitney bajo el Gobierno Interventor Norteamericano del General Wood, y comprendía desde el castillo de la Punta hasta los baños de los Campos Elíseos. El 20 de mayo de 1902, al cesar la Intervención, se había llegado hasta la esquina de la calle Crespo, o sea, se habían construido unos 500 metros.

Malecón HabaneroFrente al Castillo de la Punta, en la esquina del Malecón y el Paseo del Prado, se construyó también por los norteamericanos una glorieta para la Banda Municipal —que amenizaba con música las retretas—, la que en 1926 tuvo que demolerse por obstaculizar el tránsito al continuarse el Malecón hacia el puerto.
Decía Bay Sevilla, que esa glorieta tuvo importancia desde el punto de vista constructivo, debido a que fue la primera obra realizada de hormigón armado (con cabillas) en nuestro país.
En esa esquina se construyó, a principios de siglo, un hotel exclusivo llamado Miramar, donde por primera vez los camareros vistieron de smoking, chaleco con abotonadura dorada y sin bigotes. Fue proyectado por el arquitecto "Pepe" Toraya, y según el arquitecto e historiador Luis Bay Sevilla, estuvo de moda en los primeros quince años de la República.

Los cimientos del muro presentaron muchas dificultades en el primer tramo por lo irregular de los arrecifes y en ellos se utilizó hormigón 3:3:6 y en el muro 1:21/2:5. El proyecto norteamericano contemplaba arbolado y grandes candelabros sobre el muro, los que se eliminaron al llegar la temporada invernal y arribar el primer "Norte".
La construcción del Malecón se continuó por los distintos gobiernos y en 1909 llegó hasta la calle Belascoaín, donde se construyó el bar Vista Alegre, que ocupaba la cuña comprendida en esa calle, entre San Lázaro y el Malecón.
También en ese tramo se hicieron algunas construcciones importantes, como el Unión Club y el Club de Automovilistas.
Malecón de la HabanaEn 1916 se llevó hasta el torreón de San Lázaro, para lo que se tuvo que rellenar la caleta del mismo nombre que tenía 93 metros de ancho en su boca y 5,5 metros de profundidad [Frente al actual hospital Ameijeiras] que había permitido en otra época el desembarco de piratas. Al azotar a la Habana un ciclón en septiembre del año 1919, el mar levantó en peso ese tramo y arrojó enormes trozos de hormigón tierra adentro a bastante distancia que ocasionaron daños e inundaciones nunca vistas ni recordadas por lo que la población y no pocos ingenieros achacaran los destrozos a la construcción del Malecón. En 1921 se hizo el muro desde el Torreón hasta la calle 23, sin embargo, por la polémica desatada sobre el tramo frente a la caleta, éste no se reconstruyó hasta el año 1923.

Desde 1914 se habían realizado estudios para prolongar el Malecón hasta la desembocadura del Río Almendares, pero el tramo desde la calle 23 al pasar frente al promontorio de la batería de Santa Clara (hotel Nacional) hasta la calle "O" requería separar el muro unos 30 metros del litoral y rellenar una gran área de 104,500 m2 con vista a construir el monumento al Maine. Este tramo, con el relleno, el parque y el monumento lo construyó el gobierno de Alfredo Zayas en 1923.
Desde allí interceptaban la continuación del Malecón hacia el oeste la Batería n.º 3 a la altura de las calles K y L [Donde después se construyó la Embajada Americana y la batería n.º 4 hoy Parque Deportivo José Martí].

Los estudios para construir el Malecón desde el castillo de la Punta y el hotel Miramar hacia el sur, hasta la Pila de Neptuno que se encontraba frente a la Capitanía del Puerto, datan de 1921. Esta avenida se uniría con el tramo del Malecón ya construido dándole un fácil acceso al puerto desde el Vedado. El proyecto comprendía ganarle 111000 m2 al mar, de los cuales gran parte se destinaron a parques y soluciones viales. Las obras del muro, sin el relleno, las ganó en subasta la firma de contratistas Arellano y Mendoza a un costo de 2 millones 101 mil pesos y se calcula que el relleno costó otro millón de pesos adicionales.

Para realizar la obra se colocaron a lo largo de la línea donde se construiría el muro dos hileras de tablestacas de hormigón armado, también se hincaron pilotes en profusión cada 2,50 metros. Sobre las tablestacas y los pilotes, se corrieron arquitrabes de hormigón armado.
El muro se realizó a base de unos grandes bloques huecos de hormigón armado, prefabricados en una planta que hicieron al efecto los contratistas en la Ensenada de Guasabacoa.

Malecón AhoraEstos bloques, aunque de dimensiones variables, como promedio tenían 5 x 4 metros de área y 2 metros de altura y descansaban sobre un fondo preparado con una base de hormigón, dejando fuera cabillas que se empataban con todo el muro fundido a lo largo de la línea los bloques.

La obra se comenzó en marzo de 1926 y se terminó en 1929. A los 70 años de inaugurado este tramo, en 1999, mientras se realizaban algunos trabajos de reparación en el Castillo de la Punta, se observó que cedía el piso con facilidad, por lo que se mandaron buzos con cámaras fotográficas, que descubrieron que una gran parte del Malecón, en el tramo aledaño al Castillo, había sido socavado por el mar, destruyendo totalmente los bloques de hormigón y con un peligro inmediato de derrumbe, ya que había partes de la acera y muro totalmente en voladizo. La reparación, realizada de inmediato, requirió la inyección de miles de m3 de hormigón hidráulico.

La prolongación del Malecón hacia el oeste, sería obra del gobierno del general Machado y su inquieto ministro de Obras Públicas,Carlos Miguel de Céspedes, quien en 1930 lo adelantó hasta la calle "G" y no fue hasta alrededor del año 1955 en que Batista lo continuó hasta la calle Paseo, donde se interpuso el Palacio de los Deportes, que estaba situado donde hoy está la fuente de la Juventud frente al hotel Habana Riviera.

Desde el año 1950 se hablaba de prolongar el Malecón hasta en nivel de la calle 12 del Vedado para a través de un gigantesco puente colgante enlazar con la avenida Primera del Reparto Miramar, hasta cerca de donde posteriormente se construyó el hotel Rosita de Hornedo [Hoy Sierra Maestra].

En ese tiempo, todavía la zona al oeste del Palacio de los Deportes no se había construido el muro ni el Malecón y tampoco existían viviendas u otras fabricaciones en el área.
Pero la construcción del túnel de Calzada bajo el río Almendares en 1958 determinó que se continuara el Malecón hasta enlazar con esa vía subterránea y después con la Quinta Avenida, lo que se realizó en 1959.